El mercado español de fusiones y adquisiciones ha entrado en una fase de transformación profunda. Aunque el número de operaciones se redujo un 8% frente a 2024, el capital movilizado creció cerca de un 20%, alcanzando 103.085 millones de euros. Este cambio de enfoque hacia transacciones de mayor envergadura abre nuevas oportunidades para inversores nacionales e internacionales que buscan maximizar el valor a largo plazo.
En 2025 se registraron 3.336 operaciones, con un impulso notable de grandes transacciones transformacionales. El menor volumen contrastó con un incremento del gran capital movilizado en 2025, un fenómeno sustentado por tickets medios más altos y por un efecto arrastre en el midmarket que revitalizó acuerdos estratégicos.
La comparación con el resto de Europa revela un rebote más intenso en España, gracias a más valor con menos volumen y a la calidad de activos disponibles. A pesar de la caída en la cantidad de deals, la fortaleza de sectores clave garantizó una inversión sostenida y de alto impacto.
Según Carlos Fernández Landa, socio de PwC España, esta dinámica refleja la calidad de los activos y la liquidez disponible en el mercado nacional, creando un contexto propicio para operaciones selectivas y ambiciosas.
El sector inmobiliario lideró en volumen con 705 operaciones, seguido por tecnología, salud y educación. La inteligencia artificial emergió como catalizadora transversal en múltiples sectores, mencionada en un tercio de las mayores transacciones globales de 2025.
Esta tabla muestra cómo las iniciativas vinculadas a la digitalización y la sostenibilidad concentran la atención de los fondos de private equity y de los compradores estratégicos, anticipando tendencias clave para 2026.
La normalización de tipos de interés y expectativas ha desbloqueado acuerdos pospuestos. Los inversores han adoptado estructuras híbridas de financiación, combinando deuda y capital con estrategias de desinversión de carteras. Este entorno selectivo promueve operaciones de mayor tamaño y contribuye a la estabilidad del mercado.
Los análisis de Deloitte y PwC apuntan a un aumento en valor y volumen para 2026, con un enfoque en verticales transformadores. España consolida su atractivo gracias a su liquidez y a la calidad de sus activos midmarket, que estarán respaldados por el arrastre de las megadeals.
Para posicionarse con éxito, es crucial contar con equipos especializados y adoptar una ejecución ágil y bien planificada. La evaluación rigurosa de riesgos y la identificación de sinergias operativas permiten maximizar el retorno y fomentar alianzas estratégicas duraderas.
Colaborar con asesores de M&A experimentados y aprovechar inteligencia de mercados consolidada facilita negociaciones más eficientes. La anticipación de tendencias tecnológicas y la integración de criterios ESG en la toma de decisiones fortalecen la viabilidad de las transacciones a largo plazo.
El mercado de M&A en España para 2026 se presenta repleto de posibilidades para quienes adopten un enfoque selectivo, basado en análisis de datos y orientado al valor sostenible. Con sectores estratégicos al alza y una madurez creciente del midmarket, los inversores tienen la oportunidad de desbloquear potencial y generar impacto en una economía en plena evolución.
Referencias