En un entorno económico cada vez más volátil, comprender cómo los grandes patrimonios preservan su valor es esencial. Este artículo desvela las tácticas legales y fiscales que utilizan los más acaudalados en España.
Exploraremos desde estructuras fiscales optimizadas con ventajas tributarias hasta complejas redes internacionales, con datos y ejemplos reales que muestran el camino para blindar el futuro financiero.
La figura de las Sociedades de Capital Riesgo (SCR) ha protagonizado un auténtico boom: ya existen 550 SCR registradas en la CNMV, frente a menos de 300 en 2022. Este crecimiento responde a la posibilidad de deducir un gran porcentaje de la inversión de la base imponible del Impuesto sobre el Patrimonio y del IGF.
Gracias a estructuras fiscales optimizadas con ventajas tributarias, los patrimonios elevados pueden reducir drásticamente su carga. Por ejemplo, un inversor con 30 millones de euros de patrimonio y 3 millones en SCR reduce su base imponible, ahorrando 105.000 € al tipo marginal del 3,5%.
Los holdings familiares ofrecen un eficiente diferimiento de la carga fiscal, dado que la tributación societaria del 25% se impone solo al distribuir beneficios, frente al 47% en IRPF. Esta diferencia resulta clave en patrimonios de 1 a 5 millones de euros.
Además, estos vehículos sirven para planificación sucesoria eficiente y protección legal. Mantienen el control familiar, aseguran la continuidad de negocios y minimizan el impacto de posibles subidas impositivas.
Los seguros de vida unit linked son un pilar en la estrategia de los HNWI. Permiten el diferimiento fiscal hasta el momento del rescate y traspasos libres sin generar plusvalías inmediatas. Al designar beneficiarios, se agiliza la sucesión sin trámites adicionales.
En patrimonios de 100.000 a 1 millón de euros, la inversión en startups posibilita una deducción del 30% en IRPF. Combinada con ETFs de acumulación, que aplazan la tributación de dividendos, brinda un potente efecto fiscal.
Las SOCIMI completan la estrategia, ofreciendo liquidez inmobiliaria y una retención del 19% en dividendos, comparado con el mínimo del 21% en IRPF. Así se integran activos líquidos y reales con ventajas fiscales.
Para patrimonios superiores a 5 millones de euros, los fideicomisos offshore permiten la diversificación geográfica y jurisdiccional para mitigar riesgos. Se crean niveles separados para empresas, valores e inmuebles en territorios con normativa OCDE compatible.
El número de altos patrimonios en España creció un 5,6% en 2023, alcanzando 250.600 personas. Un 10% de las family offices planea entrar en capital riesgo, mientras un 50% ya mantiene posiciones modestas.
Frente a posibles reformas del Impuesto sobre el Patrimonio y del IGF, se espera un impulso de inversiones en capital riesgo de alto impacto y una mayor sofisticación de las estructuras societarias flexibles, orientadas a la resiliencia ante crisis globales.
Proteger el patrimonio no es solo maximizar retornos, sino asegurar la continuidad y el bienestar de futuras generaciones. La clave reside en combinar fórmulas fiscales, vehículos societarios y seguros, siempre bajo la legalidad vigente.
Estas tácticas, empleadas por los más acaudalados, configuran un enfoque integral que convierte la protección de capital en una auténtica historia de éxito y tranquilidad.
Referencias